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Alimentación en el lactante

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Alimentación en el lactante

Durante el primer año de vida el niño madurará y desarrollará poco a poco su aparato digestivo, estos primeros meses son críticos en cuanto a la alimentación. En esta fase el crecimiento es muy rápido por eso las exigencias nutricionales son muy grandes. La buena alimentación para el lactante será primordial, tenemos que proteger al bebé de cualquier complicación además de que podríamos ocasionar daños para toda la vida.

La alimentación del lactante es diferente porque es obvio que el cuerpo de un recién nacido no se corresponde con el de un adulto: no tienen dientes, carecen de enzimas, la succión y deglución no está madura, el vaciamiento gástrico es lento,

el almacenaje de bilis está limitado, los jugos gástricos no tienen la acidificación correcta… Por ello su alimentación se puede resumir:

  • Hasta los 4 meses de edad solo son capaces de deglutir líquidos.
  • Entre los 4 y los 6 meses ya pueden ingerir alimentos semisólidos y deglutirlos con la ayuda de la lengua.
  • La masticación aparece a partir del séptimo mes.
  • A partir del noveno mes el niño es capaz de tragar pequeñas porciones de sólidos.
  • El crecimiento bacteriano esta favorecido porque las defensas todavía no se han desarrollado por completo, hay poca acidez en el estómago, las secreciones ácidas y biliares son pocas, y la motilidad baja.
  • Los sistemas enzimáticos implicados en el metabolismo de los aminoácidos y en la eliminación de toxinas todavía están insuficientemente desarrollados.
  • Hay que tener especial cuidado en el aporte de sodio por que la funcionalidad de los riñones todavía está limitada y podría tener consecuencias graves para el bebé.

¿CUÁNTO TIENE QUE COMER UN BEBÉ?

Tu bebé esta creciendo, además crece muy rápido, la actividad y la pérdida de calor es grande. Si comparamos las necesidades con la unidad de peso corporal, un bebé lactante necesita una ración calórica mayor que un niño mayor o adulto. Es sorprendente que una cosa tan pequeña crezca tan deprisa y los cambios en él sean tan rápidos. Por eso eres tu mejor que nadie quien determinará las raciones y las pautas. Las porciones que se recomiendan son medias estadísticas tu bebé puede necesitar más o menos, observaló, estudia su apetito, su actividad, su aumento de peso y adapta las tomas a sus necesidades.

Durante muchos años los bebés se han alimentado siguiendo un horario fijo, en horas exactas, sin importar si el bebé tenía hambre antes o después de este horario. En la actualidad se sigue el método de “autodemanda”, cuando el bebé pide se alimenta. Lo único es que hay que diferenciar si el bebé llora por hambre o por otro motivo, pero eso es fácil de diferenciar aun siendo una madre primeriza, no te preocupes sabrás cuando tu pequeño quiere comer…

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